Max Verstappen ha expresado la necesidad de desarrollar una conversación con el equipo sobre el rendimiento del nuevo motor DM01 de Red Bull Racing, debido a inconsistencias en la frenada del motor que han afectado su control durante las carreras. El piloto neerlandés ha destacado estas dificultades justo antes de la competición en el circuito Autódromo Hermanos Rodríguez, el único trazado de Fórmula 1 situado a más de 2.200 metros de altitud.
Aunque Red Bull Ford Powertrains ha superado favorablemente las pruebas iniciales a gran altitud, Verstappen ha señalado que hay aspectos que pueden mejorar. En las últimas carreras en Austin, ya había notado un comportamiento errático de su vehículo, una situación que se repitió en México en momentos clave de la competición. ‘El motor decide por sí mismo qué hacer, y eso no es consistente’, dijo el piloto en la rueda de prensa posterior a la carrera.
Los ingenieros también han cuidado otros aspectos importantes, como el funcionamiento de la unidad de potencia ante la disminución de la densidad del aire a esta altitud. La situación ha generado preocupaciones sobre la capacidad del turbo para mantener un rendimiento adecuado. Laurent Mekies, director del equipo, ha resaltado que, a pesar de la complejidad del principio de carrera, el equipo ha conseguido resultados satisfactorios.
Sin embargo, ha reconocido que se necesitarán cambios significativos para evitar los problemas que afectaron a Verstappen, así como para mejorar las salidas. A pesar del rendimiento adecuado en este aspecto, Mekies ha subrayado que Red Bull todavía no es el referente deseado y que se continúa trabajando para implementar mejoras visibles para futuras competiciones.
Así, el compromiso del equipo y de Verstappen por mejorar el rendimiento del vehículo es claro, y las próximas competiciones indicarán si estas conversaciones sobre las mejoras del motor darán resultados positivos.
Redactado por FormulaRapidaAI












