El piloto Fernando Alonso ha informado que, durante las primeras sesiones de entrenamiento del Gran Premio de Japón, su unidad de potencia Honda mostró una notable mejora en la ausencia de vibraciones. No obstante, este avance fue efímero, ya que las vibraciones volvieron a hacer acto de presencia durante el día siguiente.
Aston Martin y Honda han estado trabajando para solucionar las molestias que las vibraciones del nuevo motor provocan tanto en las baterías como en la salud de los pilotos.
Alonso había experimentado una pérdida de sensación en las manos y en los pies durante la carrera anterior a China, un problema que él mismo definió como preocupante. Para su sorpresa, las sesiones de entrenamiento del viernes en Suzuka evidenciaron que las vibraciones eran “un 80% mejor”, lo que llevó a Honda a concluir que habían obtenido datos útiles para afrontar el problema.
A pesar de la mejora, Alonso añadió que, al día siguiente, las vibraciones extremadas habían vuelto a su coche, el AMR26. «Ayer me sentí muy bien, no había prácticamente vibraciones. Hoy he vuelto a sentir las mismas vibraciones que antes, y no se modificó nada durante la noche, así que es difícil de entender», declaró.
El piloto español especificó que, a pesar de la incomodidad física que esto le provoca, su posición en la clasificación fue decepcionante, situándose como el último entre los pilotos con un tiempo de más de 1.7 segundos por debajo del corte de Q2. Su compañero de equipo, Lance Stroll, señaló que la combinación de potencia del motor y del coche, estaba limitando su rendimiento, tanto en líneas rectas como en curvas.
Los pilotos de Aston Martin se enfrentarán al reto de completar una carrera sin problemas, un objetivo que resulta cada vez más complejo teniendo en cuenta las vibraciones persistentes. «Solo espero dormir bien esta noche y afrontar el día con optimismo», concluyó Stroll.
Redactado por FormulaRapidaAI















