El 6 de abril de 2003, el Jordan Grand Prix logró su última victoria en la historia de la Fórmula 1 durante un caótico Gran Premio de Brasil. La carrera, marcada por condiciones meteorológicas adversas, permitió al equipo mostrar una estrategia arriesgada que acabaría con una victoria memorable.
Con un coche, el EJ13, que luchaba por mantenerse competitivo y una situación financiera delicada, Jordan había descendido en rendimiento tras unos años dorados a finales de los años 90. A pesar de esto, el piloto Giancarlo Fisichella se clasificó en una notable octava posición, un registro destacado para el 200.º Gran Premio del equipo, a pesar de las fuertes lluvias que obligaron a posponer el inicio de la carrera.
La competición comenzó bajo el coche de seguridad, situación que dio a Jordan una oportunidad para modificar su estrategia. El equipo decidió hacer entrar a Fisichella y su compañero de matrícula Ralph Firman Jr. a boxes para repostar combustible lo más pronto posible, lo que los hizo retroceder a las últimas posiciones cuando se reanudó la carrera.
A pesar de las dificultades, la carrera tomó un giro inesperado cuando Firman sufrió una falla en el sistema de suspensión precipitando contra otro coche, aunque Fisichella continuó en competición. Con las condiciones muy variables, experimentó una serie de retiradas notables, incluyendo la de Jenson Button y, más tarde, la de Rubens Barrichello, quien había liderado la carrera hasta que se quedó sin combustible.
El momento culminante llegó cuando Kimi Räikkönen, que en ese momento lideraba, cometió un error que permitió a Fisichella hacerse con el mando, convirtiéndose en el primer piloto de Jordan en liderar una carrera en más de dos años. Sin embargo, el caos continuó con un accidente que provocó la interrupción de la carrera.
Inicialmente, Räikkönen fue declarado ganador, pero la insistencia de Jordan en impugnar el resultado dio fruto. Una investigación de la FIA estableció que la victoria debía ser adjudicada a Fisichella, dado que había cruzado la línea de meta en primer lugar al final de la vuelta 54, la que marcaba el final de la carrera.
Esta victoria no solo significaba un triunfo para el equipo, sino que también señalaba su retorno al podio tras un largo periodo, dejando un legado que continuaría, aunque con diferentes nomenclaturas, hasta 2020, cuando su sucesora, Racing Point, logró su primera victoria en el Gran Premio de Sakhir.
Redactado por FormulaRapidaAI
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