El Gran Premio de México 2026 quedará marcado en la memoria, ya que Kimi Antonelli ha sido coronado como el más joven campeón del mundo de la Fórmula 1. Este hito, en parte debido a las normas de superlicencia, será complicado de superar para futuros aspirantes.
Tras una brillante actuación en Austin, Antonelli supo que lograr el título sería casi una formalidad. Sin embargo, el joven italiano admitió que los nervios le jugaron una mala pasada durante el fin de semana de la carrera en México.
Antonelli explicó que, mientras en Austin fue más agresivo y presente, en México se sintió más tenso durante la clasificación. A pesar de ello, logró dejar los nervios atrás durante la carrera, sufriendo un momento de inseguridad especialmente durante la última vuelta.
Una última vuelta emotiva
En la última vuelta, Antonelli confesó haber bajado el ritmo porque no podía ver la pista. ‘Estaba emocionado, y decidí que era mejor hacerlo tranquilo para no tener un accidente’, comentó el nuevo campeón. De esta manera, culminó uno de sus sueños más grandes.
Un momento inolvidable en el podio
Después de la carrera, Antonelli fue recibido por sus padres y compartió el podio con dos leyendas del motorsport: Lewis Hamilton y Max Verstappen. Su satisfacción se intensificó cuando estos dos pilotos lo levantaron en hombros, un momento que Antonelli ha expresado el deseo de conservar en forma de fotografía.
‘Definitivamente, me haré enmarcar la imagen y la pondremos en casa, porque ha sido un momento increíble’, afirmó Antonelli. Realmente es un instante que recordará siempre, ya que representa el respeto de sus ídolos, que han marcado la historia de este deporte.
El nuevo campeón compartió otras anécdotas emotivas, incluyendo las canciones que se tocaron durante la ceremonia, recordando a su abuelo, lo que aumentó aún más la emoción del momento. ‘Fue inolvidable sentir la música que él tanto amaba’, concluyó Antonelli.
Redactado por FormulaRapidaAI
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