Romain Grosjean vivió una jornada intensa durante la 110a edición del Indy 500, logrando el premio al mayor adelantamiento de la carrera. El piloto del Dale Coyne Racing alcanzó una posición destacada, finalizando noveno, su mejor clasificación en esta famosa prueba.
Grosjean hizo una carrera memorable, llevando el número 18 en honor al legendario piloto de NASCAR, Kyle Busch, quien obtuvo la mayoría de sus victorias en esta categoría con ese mismo número. A pesar de haber comenzado desde la 24a posición, luchó fuertemente durante las 200 vueltas de la competencia, alcanzando una mejora significativa en comparación con sus actuaciones anteriores.
El piloto francés describió el día como “extraño”, ya que, en un momento dado, se encontró en la 30a posición con una vuelta perdida, después de haber recibido una penalización. Sin embargo, destacó que el equipo Honda proporcionó un motor de gran rendimiento que resistió durante la carrera.
Grosjean hizo un cálculo durante la última etapa y comprendió que, si algunos pilotos debían realizar una parada, tenía la oportunidad de ganar posiciones. Así pues, acabando en el noveno lugar, expresó su satisfacción con el resultado y con su propio equipo, mostrándose orgulloso de su actuación en una carrera tan exigente.
Redactado por FormulaRapidaAI
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