La última prueba de la NASCAR Cup en el Iowa Speedway ha dado lugar a situaciones tensas después de que dos equipos fallaran en las inspecciones previas a la carrera. Los jefes de equipo de RFK Racing y Front Row Motorsports han sido expulsados por estas infracciones, generando un revés significativo para ambos equipos.
El vehículo número 60 de RFK Racing, pilotado por Ryan Preece, llegaba a Iowa con la necesidad de reducir su distancia respecto a la zona de clasificación para los playoffs, pero su jornada comenzó de manera desafortunada. Tras fallar la inspección dos veces, el jefe de equipo, Jerry Cook, fue expulsado por el resto del fin de semana. Además, el equipo ha perdido la selección de su puesto en el box.
Lo mismo ocurrió con el coche número 34 de Todd Gilliland, que vio cómo su jefe de equipo, Joe Marra, era también expulsado. Ambas infracciones se corrigieron en un tercer intento, evitando posibles sanciones adicionales, pero el daño a la moral del equipo era evidente. Un nuevo fracaso habría conllevado una penalización más severa durante la carrera.
Este incidente es un golpe para Preece, que el año pasado terminó quinto en Iowa y que busca su primera clasificación entre los cinco primeros de esta temporada. Actualmente, el equipo tuvo un rendimiento decepcionante durante la clasificación, acabando en la 35ª posición.
Por su parte, Gilliland logró clasificar mejor, en la 17ª posición, y su equipo también ganó un premio de un millón de dólares gracias a su triunfo en el reto de la temporada en Indianapolis, un aliciente en medio de un fin de semana complicado.
Redactado por FormulaRapidaAI
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