Lewis Hamilton ha admitido que no habría parado en boxes en la última bandera amarilla durante el Gran Premio de Gran Bretaña si hubiera sabido que esto le costaría la segunda posición en la carrera.
El siete veces campeón vio cómo su compañero de Ferrari, Charles Leclerc, se convertía en el vencedor mientras él luchaba por mantener su lugar en el podio. La crisis comenzó cuando un accidente de Max Verstappen provocó que la carrera se neutralizara a pocos minutos del final, y Hamilton decidió entrar a boxes para cambiar los neumáticos.
Mientras tanto, su rival, George Russell, optó por permanecer en pista y finalmente logró superar a Hamilton durante las paradas. «Mi equipo me pidió que parara y yo asumí que mantendría la posición», comentó el piloto británico sobre la decisión de parar.
La situación se complicó cuando las normativas de competición establecieron que los coches rezagados debían desengancharse antes de reanudar la carrera, hecho que no ocurrió y provocó que la competición finalizara bajo la bandera amarilla, generando confusión y frustración entre los pilotos.
Hamilton expresó su descontento con la decisión de parar en boxes, reconociendo que, si hubiera sabido que perdería posición, no lo habría hecho. Esta desafortunada estrategia habrá que ver cómo influye en su competición futura, ya que el objetivo sigue siendo el campeonato.
Redactado por FormulaRapidaAI
















