Lucas di Grassi, uno de los pilotos más reconocidos de la Fórmula E, ha anunciado su retirada del circuito al final de la temporada 2025-26. Tras una carrera impresionante que incluye participaciones en Fórmula 1 y el Campeonato Mundial de Resistencia, ahora di Grassi se preparará para asumir nuevos roles en el mundo de las carreras.
Aunque se retire de las competiciones como piloto, di Grassi busca mantenerse vinculado a su equipo, Lola, y poder influir en las futuras regulaciones de la Fórmula E. Avidamente, su influencia ha ido mucho más allá de las pistas y ha sido un firme defensor de la movilidad eléctrica.
Una transición estratégica
En el momento en que la Fórmula E se acerca a la nueva era de los vehículos Gen4, que prometen hasta 800 caballos de potencia, di Grassi considera que este es el momento idóneo para hacer una transición profesional. ‘Debemos asegurarnos de que con Gen5 podamos crear el coche de motorsport más rápido del mundo’, ha comentado el piloto.
Tras la adquisición de Lola por Till Bechtolsheimer, la empresa ha vuelto al mundo del motorsport, lo que ha abierto nuevas oportunidades para di Grassi, que ya está trabajando en el desarrollo del nuevo tren motriz para el Gen4.
El legado de di Grassi
Su decisión de retirarse llega tras numerosas victorias y títulos, y busca ahora contribuir al crecimiento de su equipo y la categoría. ‘Quiero comenzar la siguiente etapa de mi carrera y trabajar en proyectos a largo plazo’, ha afirmado el piloto.
El director de Lola, Mark Preston, ha expresado que están en conversaciones para ver cómo se puede mantener a di Grassi vinculado al equipo después de su retirada. ‘Ha aportado mucho a la categoría, y queremos que continúe con nosotros en este nuevo capítulo’, ha añadido.
A medida que se acerca la finalización de la temporada, di Grassi tiene el foco en los próximos nueve grandes premios, con la esperanza de cerrar su carrera con un último gran éxito.
Redactado por FormulaRapidaAI
















