La promesa de las 24 Horas de Le Mans y del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) está estrechamente ligada al sistema de Balance of Performance (BoP). Esta herramienta es vital para la categoría que sustituyó LMP1, atrayendo a una gran cantidad de fabricantes a participar, tanto en las plataformas técnicas LMH como LMDh. Sin embargo, las discusiones en torno al BoP han aumentado significativamente, llevando a los reguladores a buscar maneras de disminuir su relevancia.
Para llevar a cabo esta decisión, los organismos reguladores ya han prohibido que los competidores comenten o intenten influir sobre el BoP durante varias temporadas. Así, en 2026, la FIA y el ACO acordaron dejar de publicar las cifras del BoP antes de cada evento, con el objetivo de reducir tensiones y concentrarse en otros aspectos de la competición.
El presidente del ACO, Pierre Fillon, ha defendido esta decisión, afirmando que se trata de un tema delicado al que se le dedica demasiada atención. Fillon considera que el BoP es, de hecho, uno de los motivos principales del éxito de la categoría, ya que permite controlar costos para los fabricantes que financian proyectos con presupuestos establecidos.
Fillon explicó que el BoP representa solo un pequeño porcentaje del impacto en los resultados de las carreras. “Nuestro objetivo es equilibrar los coches para que todos tengan las mismas oportunidades de ganar, pero el BoP solo influye entre el 20% y el 30% en el resultado final”, aclaró. Detalles como la estrategia, la conducción, las elecciones de neumáticos y la ejecución de las paradas en boxes son factores que pueden marcar una gran diferencia durante una carrera.
Por lo tanto, Fillon concluye que el debate sobre el BoP a menudo es un mecanismo de excusa cuando no se gana, ignorando así que la competición va más allá de un simple ajuste de cifras. La realidad es que, al final, para ganar es fundamental trabajar en todos los aspectos que rodean el rendimiento del vehículo.
Redactado por FormulaRapidaAI















