Los comentarios de Andrea Stella, jefe del equipo McLaren, han puesto de manifiesto las preocupaciones sobre las nuevas normativas de la Fórmula 1 de 2026. Tras la primera sesión de clasificación del Gran Premio de Australia, Stella afirmó que el circuito de Albert Park «definitivamente expone algunas de las debilidades» de las regulaciones actuales.
Los pilotos han expresado su insatisfacción con las nuevas normativas, que les obligan a modificar su estilo de conducción para priorizar el ahorro de energía eléctrica. A pesar de que las advertencias habían comenzado durante el entrenamiento de invierno, muchos pilotos esperaron a la apertura de la temporada en Melbourne para hacer públicas sus críticas.
Tras la sesión de clasificación, Lando Norris dijo que la F1 había pasado de tener «los mejores coches de la historia» a «probablemente los peores». Esta opinión fue compartida por otros pilotos como Oscar Piastri, Charles Leclerc, Lewis Hamilton y Max Verstappen, quien ha criticado las regulaciones de 2026 desde hace tiempo.
Para los pilotos, la falta de zonas de frenada severas en Albert Park hace que centren su atención en técnicas como el «lift and coast» y el «super clipping», lo que afecta su capacidad para mantener velocidades altas. Stella señaló que los coches estaban frenando significativamente a lo largo del trazado, lo que reduce la emoción en un circuito tradicionalmente temido.
«La nueva regulación implica un consumo de potencia y desplazamiento de batería a un ritmo elevado», indicó Stella, añadiendo que las regulaciones podrían necesitar ajustes para mejorar tanto la experiencia de conducción como el entretenimiento de la competición. «No solo es un ejercicio de ingeniería, sino que también implica cómo se conducen los coches, y eso no forma parte de lo que los pilotos han hecho durante toda su carrera».
Stella confía en que tras algunos grandes premios se podrá recoger suficiente información para considerar posibles mejoras en las regulaciones. «Tendremos que comprobar si es necesario hacer cambios para mantener el perfil de emoción y la DNA de los coches de F1», concluyó.

