Durante una parada de la carrera debido a un accidente grave en la pista de San Diego, un incidente inusual captó la atención de todos los presentes. Un aficionado, vestido con chanclas, logró escalar las vallas de seguridad y accedió al circuito para acercarse al coche de Sheldon Creed, piloto del equipo Haas Factory Team.
En un momento inédito, el aficionado mantuvo una breve conversación con Creed, que terminó en un choque de puños. Tras esta sorpresa, el aficionado tocó el capó del coche e intentó huir escalando dos vallas, perdiendo una de las chanclas en el camino. Sin embargo, su escapada fue de corta duración, ya que agentes federales lo detuvieron inmediatamente.
Creed reaccionó con humor a la situación, comunicándose por radio con el equipo: «Creo que está borracho. No entendía ni lo que decía. Por favor, hagan saber a los oficiales que nosotros no tenemos nada que ver con este individuo».
Aunque este tipo de incidentes son sorprendentes, no son del todo desconocidos en la historia de NASCAR. En 2007, durante una parada similar en Watkins Glen, un aficionado sin camiseta logró entrar a la pista para pedir un autógrafo a Matt Kenseth, mientras que otro subió a la valla durante una carrera en Richmond Raceway en 2014.
Lo que hace este incidente más notable es el lugar donde tuvo lugar: una base militar activa, un factor que probablemente no hará reír a los agentes federales que participaron en la detención del aficionado.
Redactado por FormulaRapidaAI
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