Las 24h de Daytona es la carrera de Resistencia  por excelencia del continente americano, con permiso de las 12h de Sebring. Cierto es que la carrera no tiene tanta historia como su “hermana mayor” europea, (las 24h de Le Mans se celebran desde 1923 mientras que Daytona lo hace desde 1962), también es cierto que si tuvieran la misma historia, la estadounidense, por capacidad de marketing, probablemente tendría más seguimiento que la francesa.

Yendo a lo que interesa y dejando a un lado el misticismo y la pompa de las 24h de Le Mans, las 24h de Daytona es una carrera que aporta a las marcas y a los equipos privados que participan un reto para sus vehículos en un trazado rápido con 2 grandes secciones del oval de Daytona.

La carrera se ha considerado como una de las integrantes, junto a las 24h Le Mans y las 12h de Sebring, de la triple corona de la Resistencia, aunque se trata de una distinción informal. Hay que contar que en sus inicios la carrera fue cambiando de formato, 3h las 2 primeras ediciones, 2000km las 2 siguientes, un primer periodo de 24h entre 1966 y 1971, cortado por una edición de 6h en 1972, y retomando las 24h a partir de 1973 hasta la actualidad. Solo se ha dejado de correr un año, en 1974 por la escasez de combustible debido a la primera crisis del petróleo.

El gran dominador como motorista, con una diferencia aplastante en cuanto a victorias es Porsche con un total de 22 victorias, 11 de ellas de forma consecutiva (1977-87) y 17 en 22 ediciones (1968-89), muy por encima de las 6 de Ford o las 5 de Ferrari, que completan el podio. Un total de 16 motores han ganado al menos 1 de las 56 ediciones.

En cuanto a constructores, Porsche vuelve a ser el principal campeón con 18 victorias mayoritariamente concentradas en las décadas de 1970 y 1980, ganando 15 de 20 ediciones. Le sigue Riley, un constructor privado, con 10, y Ferrari con 5.

Para terminar los pilotos más laureados, los pilotos con más victorias son Hurley Haywood y Scott Pruett, ambos con 5 victorias, les siguen Pedro Rodríguez, Bob Wollek, Peter Gregg y Rolf Stommelen con 4 y un grupo de 8 pilotos con 3, entre los que destaca Juan Pablo Montoya.

El dominador de los primeros años fue Pedro Rodríguez, el que también era piloto de Fórmula 1 (donde consiguió 2 victorias y 7 podios), ganó la segunda edición en solitario y la tercera acompañado del campeón de Fórmula 1 Phil Hill con un Ferrari 250 GTO, después de la victoria de Lotus con Dan Gurney en la primera. Tras eso, llegaron los Ford GT con Ken Miles y Lloyd Ruby, que se llevaron la segunda y última edición de 2000km y la primera de las 24h. Tras una victoria de Ferrari con los pilotos de Formula 1 Lorenzo Bandini (que moriría en Mónaco ese mismo año) y Chris Amon, empezó la época de Porsche. En 1968, Porsche, como equipo oficial ganó la carrera, Fue la única vez que el equipo oficial logró la victoria, pero a partir de entonces, Porsche era el coche ganador, y cualquiera que consiguiera batirles se convertía en una excepción.

La primera fue en 1969, con el Team Penske en un Lola, con motor Chevrolet. La segunda fue el Ferrari 312 conducido por Jacky Ickx y Mario Andretti, en 1972, en una edición reducida a 6 horas por la fiabilidad de los motores. la siguiente victoria que no fue para Porsche tuvo que esperar hasta 1976, y fue obra del equipo oficial de BMW, fue la última victoria de un equipo que no montara un motor Porsche hasta 1988 (en 1984 se produjo la única victoria de ese periodo de un coche que no llevara chasis de Porsche, pero si que llevaba su motor), cuando Jaguar se atrevió a cuestionar su reinado. Al año siguiente Porsche volvió a ganar, pero de nuevo, en 1990, Jaguar se llevó el gato al agua. Porsche volvió a responder, pero ese fue el final del reinado de la marca de Stuttgart, que se saldó con 18 victorias en 23 ediciones.

Empezó entonces una época de transición, con victorias repartidas, Nissan en 1992 y 1994, Toyota en el 1993, Kremer, con motor Porsche en el 1995. Riley-Scott, consiguió 3 victorias en 4 ediciones (1996, 1997 y 1999) y el resto de victorias se fueron repartiendo. Ferrari (1998), Dodge (2000), Chevrolet (2001), Dallara (2002), de nuevo Porsche, en 2003, que conseguía una victoria como constructor por primera vez desde 1991, y Doran, que en 2004 consiguió su única victoria.

Bob Riley, que en 2001 había refundado lo que había sido Riley-Scott (cerrada ese mismo año) volvió como constructor a Daytona en 2004, y tras solo 1 año, consiguió, en 2005, hacerse con la victoria. Pero esto no acabo aquí, el Riley MkXI era dominador como pocos lo han sido. Lo que en 2005 fue una victoria con 11 vueltas de ventaja, en 2006 se convirtió en un doblete. Pero en 2007, no solo ganaron, 8 de los 9 primeros clasificados conducían un Riley MkXI. Al año siguiente, de nuevo consiguieron la victoria y 6 de las primeras 8 posiciones. el dominio no mostraba ninguna fisura, y en 2009 fueron 6 de los 7 primeros clasificados, además de la victoria, al igual que en 2010, cuando fueron 5 de los primeros 7. Esta fue la última edición del Riley MkXI, que se retiró tras 6 victorias en 7 ediciones y un dominio aplastante.

Lo que no se acabó fue el dominio de Riley, que siguió ganando con el MkXX, en 2011, cuando copó las primeras 4 posiciones. Los dos siguientes años, fue el MkXXVI, que se llevó la victoria ocupando 5 de las 6 primeras posiciones en 2012 y la 1ª y la 3ª posición en 2013. La de 2014, dominada por Chevrolet, fue la primera edición desde 2004 en la que no ganó un Riley, que tuvo un último éxito en 2015, cuando el Riley del equipo Chip Ganassi (pilotado por Scott Dixon, Tony Kanaan, Kyle Larson y Jamie McMurray) venció por 1,3 segundos al Corvette. Tras la solitaria victoria de Ligier en 2016, Las 2 últimas victorias han sido para Cadillac, la última de ellas, con record de distancia incluida, 808 vueltas, 4.629km para el Cadillac del Mustang Sampling Racing, de Felipe Albuquerque, Joao Barbosa y Christian Fittipaldi, que se impuso al también Cadillac del Wheelen Engineering Racing, con pilotos de la talla de Mike Conway o Felipe Nasr, en un final de infarto con 3 pilotos en la misma vuelta.

El de Daytona es un trazado muy corto, con vueltas que, en el caso de los prototipos, se mueven por debajo del 1:40. Esto provoca una acumulación de vehículos que puede ser vital para la victoria.