KTM se encuentra en una situación complicada este año, marcada por numerosos problemas de fiabilidad con su motocicleta RC16 en la categoría de MotoGP. El director de motorsport del equipo, Pit Beirer, ha admitido que hay cuestiones a resolver con el motor y que están buscando un permiso especial para investigar a fondo los problemas.
Alex Marquez se estrelló contra Pedro Acosta cuando su moto falló a alta velocidad. Estas averías no solo son un problema para KTM, sino también para la seguridad de los pilotos en general, ya que avanzar detrás de una RC16 se vuelve cada vez más arriesgado.
Según las normas de homologación de MotoGP, KTM no puede abrir los motores para identificar las averías debido a las restricciones de congelación. Beirer ha argumentado que la seguridad debe ser prioritaria y que necesita el apoyo de todos los demás fabricantes para poder hacer las modificaciones necesarias.
Durante el fin de semana en Sachsenring, KTM intentó convencer a otros fabricantes para obtener esta autorización, pero solo Aprilia ofreció su apoyo. Beirer agradeció a los representantes de Aprilia por su ayuda, destacando que hay un problema que requiere ser solucionado para garantizar la seguridad en la pista.
Hay precedentes de esta autorización para modificar componentes del motor, como fue el caso de Yamaha en 2020. Sin embargo, ahora no hay certeza sobre cuáles son las averías en la moto de KTM, lo que hace que Ducati, Honda y Yamaha estén reticentes a conceder cualquier ventaja percibida en el campeonato, con las normas actuales que limitan el número de motores que se pueden usar durante la temporada.
Los fabricantes que pertenecen a la categoría D de concesiones de MotoGP, como KTM, deben sellar sus motores antes de la primera carrera de la temporada, lo que implica entregar una unidad idéntica a la dirección técnica de la IRTA para su control. Una vez sellado, un motor no puede ser abierto ni desmontado sin la autorización de todos los miembros de la MSMA.
Redactado por FormulaRapidaAI















