La reciente clasificación del Gran Premio de Gran Bretaña ha puesto de manifiesto una técnica sorprendente del equipo Mercedes. Sus pilotos, en una estrategia bien estudiada, levantaban el pie del acelerador pocos metros antes de cruzar la línea de meta, una práctica poco habitual en el mundo de la competición automovilística.Mercedes ha encontrado una brecha en las regulaciones técnicas que les permite aprovechar beneficios similares a una táctica prohibida anteriormente.
Después de la sesión de clasificación, el piloto Kimi Antonelli comentó sobre esta estrategia contraria a la intuición: «No fue fácil. En el Q3 también tenía que levantar el pie y, con estos motores, es complicado conducir de manera natural. A veces, necesitas acelerar más tarde para llevar más velocidad en las curvas rápidas y solo abrir el acelerador antes de entrar a la recta».
Los equipos son conscientes de que levantar el pie puede conllevar pérdidas en la salida de las curvas, pero ganan en aceleración en línea recta, donde el rendimiento es más significativo. En el caso de Mercedes, su táctica se fundamenta en un conocimiento profundo de las normas, que especifica que la reducción de potencia durante el funcionamiento del MGU-K debe ser gradual.
Cómo funciona la reducción de potencia
La normativa estipula que la potencia debe menguar de manera lineal para evitar situaciones peligrosas. En un circuito rápido como Silverstone, si un vehículo desconectara de repente su motor eléctrico, perdería casi 500 caballos de potencia inmediatamente, lo que representaría un peligro para los pilotos. La reducción debe limitarse a un máximo de 50 kW por segundo.
Anteriormente, algunos equipos como Mercedes y Red Bull habían encontrado maneras de activar un procedimiento de emergencia para evitar esta limitación, lo que llevó a la FIA a prohibirlo durante las clasificaciones. Ahora, Mercedes ha encontrado una manera legal de conseguir una reducción de potencia más rápida.
La táctica de levantar el pie
Mercedes ha investigado si se podía esquivar la norma levantando el pie del acelerador. Cuando esto ocurre, el motor de combustión interna no requiere potencia y, por lo tanto, el MGU-K ajusta su potencia en función. Así, con una manipulación cuidadosa del software del vehículo, pueden mantener el MGU-K a potencia máxima justo antes de pasar la línea de meta, logrando así una ventaja táctica considerable.
En el circuito de Silverstone, la distancia entre la última curva y la línea de cronometrado es corta, permitiendo que los pilotos ejecuten esta maniobra con más efectividad. La precisión en la programación es crucial, así como la capacidad de los pilotos para adaptarse a esta técnica.
El director de McLaren, Andrea Stella, expresó su sorpresa por lo que observó durante la clasificación, reconociendo que la técnica puede requerir elementos adicionales que su equipo no ha discutido hasta ahora.
Con este enfoque innovador, Mercedes continúa demostrando su capacidad para adaptarse y encontrar ventajas dentro de las normas, con el objetivo de conservar la energía y maximizar el rendimiento en situaciones clave como las clasificaciones.
Redactado por FormulaRapidaAI











