La última reunión de la F1 Commission celebrada el martes no ha conseguido llegar a un acuerdo sobre los cambios propuestos para los motores de la próxima temporada 2027. A pesar de ello, se ha aprobado un día extra de pruebas de invierno, pasando de tres a cuatro días, una medida que permitirá a los equipos prepararse mejor para el nuevo calendario.
En los días previos al Gran Premio de Canadá, la FIA había anunciado un «acuerdo de principios» respecto a los cambios en los motores, pero las discusiones han revelado la complejidad política que rodea su implementación. Las propuestas incluían una distribución de potencia del 60/40, que aumentaría la importancia de los motores de combustión interna en comparación con las normas actuales de 2026.
Los responsables de varios equipos han expresado preocupación por el impacto que estas modificaciones podrían tener en los chasis. Algunos equipos quieren mantener sus diseños actuales, y han conseguido apoyo para reducir la longitud de algunas carreras, así como limitar los kilómetros de reconocimiento a solo una vuelta por piloto.
La situación se complica en el lado de los motores, ya que los cambios en el suministro de combustible pueden requerir adaptaciones técnicas adicionales, y algunas marcas, como Honda, han alertado sobre posibles problemas de fiabilidad derivados de estos ajustes.
Además, se requiere el apoyo de una supermayoría entre los fabricantes de motores, es decir, cuatro de los seis deben estar de acuerdo, con General Motors también teniendo derecho a voto, lo que potencialmente lanza su influencia al lado de Ferrari.
En cuanto a las pruebas de invierno, el lugar para el aumento de un día aún no se ha confirmado, pero Bahréin es el máximo candidato a ser el anfitrión, teniendo en cuenta los anteriores eventos. Asimismo, se han aprobado cambios en las Normas de Pruebas de Coches Anteriores (TPC), con restricciones para evitar que estas pruebas sirvan para obtener ventaja competitiva.
Redactado por FormulaRapidaAI
















