Max Verstappen ha demostrado una gran autocrítica y sentido del humor tras su giro de 360 grados durante la primera vuelta del Gran Premio de Miami. El piloto de Red Bull Racing pasó un momento de angustia al perder el control de su vehículo mientras luchaba por la punta con Charles Leclerc.
El cuatro veces campeón de la F1 inició la carrera con energía, pero en la segunda curva, un exceso de aceleración provocó su inesperado giro. Afortunadamente, consiguió recuperar el control de su coche y evitar un accidente que podría haber sido desastroso.
Verstappen, que es hijo del antiguo piloto de rally Jos Verstappen, quien recientemente tuvo un accidente en Bélgica, comentó que su recuperación le recordó más al mundo del rally que al de la F1. «Perdí la parte trasera en la curva 2 y traté de minimizar la pérdida de tiempo haciendo un 360. Pensaba que iba a chocar, pero aceleré y logré hacer un buen 360. ¡Si la F1 no sale bien, siempre puedo hacer rally!» dijo con una sonrisa.
Tras este incidente, Verstappen se vio obligado a luchar en medio del pilotaje del grupo medio. Superó a algunos rivales como Alex Albon y Carlos Sainz, pero terminó la carrera en quinta posición después de que Leclerc también tuviera su momento problemático.
Después de la carrera, Verstappen dejó claro que cambiar a los neumáticos duros durante el período de safety car le resultó un reto. «Creo que la velocidad no fue demasiado mala con los medios, pero cuando pasé a los duros, fue mucho más difícil. Es fácil decirlo ahora, pero aquel período fue quizás demasiado largo».
El piloto de Red Bull recibió una penalización de cinco segundos por cruzar la línea blanca a la salida del box, pero eso no afectó su posición final, ya que Leclerc recibió una sanción de 20 segundos por haber cortado curvas con su Ferrari.
Redactado por FormulaRapidaAI
















