Jim France, actual presidente y CEO de NASCAR, ha anunciado que se retirará de su función como CEO, aunque continuará como presidente y propietario mayoritario de la organización. Esta decisión llega en un momento crucial para la industria del motorsport, especialmente después de su gestión durante los últimos años.
France, que cumplirá 82 años este año, reemplazó a su sobrino, Brian France, en 2018 tras un incidente relacionado con su detención por DUI. Su etapa como líder de NASCAR ha estado marcada por continuos cambios y adaptaciones dentro de la estructura de la competición.
En su lugar, Steve O’Donnell, que hasta ahora ocupaba el cargo de presidente de NASCAR, será promovido a CEO. O’Donnell ha sido una figura clave en el desarrollo del circuito desde 1996, siendo el primer CEO que no forma parte de la familia France en la historia de NASCAR. Su trayectoria incluye múltiples roles, incluyendo el desarrollo de marketing y estrategia empresarial.
Al mismo tiempo, Ben Kennedy, bisnieto del fundador de NASCAR, Bill France Sr., ascenderá a la posición de Director de Operaciones. Kennedy ha ocupado diversas funciones importantes, incluyendo la dirección de las innovaciones en carreras. Su pasado como piloto experimentado lo posiciona como un líder comprensivo de las necesidades de los competidores.
Se prevé que en el próximo evento de Talladega Superspeedway, celebrado este fin de semana, se haga un anuncio oficial sobre estos cambios importantes en la dirección de NASCAR. Este ajuste en la cúpula de la organización coincide con un año que ha estado marcado por otras relevantes transformaciones ejecutivas, incluyendo la renuncia del excomisario de NASCAR, Steve Phelps, a principios de temporada.
Redactado por FormulaRapidaAI
















