Carlos Sainz tiene ganas de que llegue la primera cita en Australia. El español ha atendido a los medios de comunicación después de la penúltima jornada de pruebas, y se le ve contento y sastisfecho del trabajo ejecutado por Renault hasta ahora.

Los de Woking trabajan en silencio, y con un programa distinto a los otros equipos. Lo primordial, es la confianza, y Sainz la tiene.

“No vamos mal. Ha sido un día relativamente positivo tras completar un día de test sin problemas. Mejoramos tiempos, usando gomas más blandas y vamos mejorando el coche. He probado varias cosas, he ido en varias direcciones y puedo decir que conozco el coche mucho mejor. El conocer ese comportamiento con diferentes setups hace que me sienta cómodo con el coche”, ha relatado el de Renault.

Como cada año, las posiciones quedan difusas. Las gafas de cerca harán efecto en Australia, momento en el que todo empezará a clarificarse. Carlos echa en falta una simulación de carrera en una jornada más tranquila. Ayer, pese al sol, el viento acabó por perjudicar el comportamiento de los monoplazas en tandas largas. Además, Sainz no ve necesaria (ni Renault) una tanda corta.

“No sé donde estamos. Hice una simulación de carrera el otro día, pero hacía mucho viento. La verdad es que sacamos pocas conclusiones. Hoy hubiese estado bien hacer otra simulación, pero estábamos más centrados en aprender de las piezas nuevas que han llegado. No hemos hecho simulación de crono”, ha respondido.

Los rivales siempre se tienen en cuenta, pero de refilón en las primeras jornadas de pruebas. No hay datos claros del rendimiento de cada coche, y situarse en un puesto de la parrilla antes de iniciarse el fuego real no termina de gustar a Sainz. Sí, hay datos que conocen, pero nada se puede comparar. Además, desde Renault no se plantean añadir más piezas nuevas hasta Australia. O lo que es lo mismo: primero funcionar, después correr. Por últim,; comparar.

“El tiempo de Ferrari ha sido bastante bueno, y el hiperblando aporta mucho. Casi casi un segundo. Personalmente entre medio segundo y ocho décimas, aunque dependerá del circuito. Es un compuesto que ojalá estuviese en más carreras”.

“Creo que por esta pretemporada ya está. Ya hemos traído suficientes cosas, y nos queda el día de mañana para seguir evaluándolas. Y creo que funcionan, pues todo lo que vamos trayendo acaba funcionando”.

En esas comparaciones aparece en las preguntas de los compañeros acreditados un par de nombres sorpresivos en la jornada de hoy: Haas y Toro Rosso. Bueno, los de Faenza llevan los últimos tres días dando la campanada por su sorpresiva fiabilidad. Sainz no da más importancia a los números y datos, puesto que se desconocen las condiciones en las que se ruedan.

“Tendría que preguntarles qué mapa motor llevan y compararlo, qué carga de carburante llevan y compararlo… y preguntarles muchas cosas más para saber dónde están. Son buenos tiempos, para qué engañarnos, pero no es nada que no me esperase. La tabla media de la parrilla siempre está muy apretada, y esperamos que siga así”, se ha sincerado el madrileño.

Para recopilar esos datos, en especial a nivel interno de los equipos, es necesario dar giros. Los neumáticos son piezas clave, y por lo que se ha visto en todos los equipos, el compuesto medio es el pilar de esta segunda semana de test. Pese al ‘blistering’, la consistencia de las gomas de la franja blanca convencen a los pilotos.

Además, el hiperblando también tiene su intríngulis. Para Sainz, la degradación existe aunque da mucha confianza en tandas cortas. El agarre termina por gustar a los pilotos, y si las gomas les permiten tomar más curvas a fondo, más alegres estarán. Eso sí, las condiciones afectan directamente al comportamiento y a la confianza.

“El medio es el más estable, por lo menos aquí en Barcelona. Pese a las ampollas, podemos hacer 20 vueltas con él, que es lo que buscamos en los test. Habrá que ver si el hiperblando permite dos vueltas a 40º de temperatura en pista. Está claro que en Barcelona es así con 15º-20º”, ha afirmado.

Obviamente, sin fiabilidad no hay datos, y sin datos no se evoluciona. La motorización Renault ha estado en el ojo del huracán por el mal rendimiento en McLaren -independientemente de las 151 vueltas de Vandoorne en esta tercera jornada-. Los de Enstone no han tenido tantos incidentes, y Sainz se alegra de ello, pero sin tirar cohetes en cuanto a rendimiento.

“El objetivo es la fiabilidad, y está en su punto. Toco madera porque en la primera carrera puede cambiar. En cuanto a rendimiento, sabremos si hemos cumplido el objetivo en Australia”, ha revelado.

Por su parte, es ilusionante ver al madrileño confiado. A diferencia de los primeros días, siempre complicados, la comodidad en pista ha cambiado totalmente. El trabajo junto a su compañero de equipo es uno de los halagos que ha tirado el español, y además cree que la velocidad pura de ambos hace que se busquen más los límites. Eso sí, sin rivalidades todavía.

“He ido mejorando mucho desde el primer día de la pasada semana, y poco a poco me he notado más cómodo. Lo que venga será el coche y lo que dé el coche. Siempre intentamos dar una opinión en los briefings, y con Nico coincidimos en el 99% de las cosas, pero en los test no te fijas en cómo hace una curva u otra”,

“Ya sabía que obviamente mi compañero de equipo mira lo que hay al lado, y que con estar cerca de Nico en la primera carrera habría esa preocupación. Lo que ha comentado Cyril me ha parecido normal”, ha concluido.

Sainz terminará mañana por la mañana su pretemporada. El RS18 es un monoplaza que guarda sorpresas según el propio piloto. Una de las duplas más contundentes de la parrilla trabaja en silencio y sin levantar miradas de cara a Australia.

 

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