El jefe de aerodinámica de Mclaren considera una oportunidad para explotar el campo de la aerodinámica.


No será estéticamente del agrado de todo el mundo pero para los ingenieros de los equipos, el Halo abre puertas a nuevas innovaciones. Desde Mclaren, concretamente Peter Prodromou, apunta a que el Halo puede abrir puertas a mejoras aerodinámicas de los monoplazas de F1.

El Halo ha provocado más de un problema en el diseño del coche de 2018, primer año en el que es obligatorio. La principal problemática surge en el trabajo que hace el aire en la parte posterior del monoplaza. El objetivo principal del Halo es proteger la cabeza de los pilotos, pero mentes brillantes como la de Promodou van más allá de la seguridad.

El jefe de aerodinámica de la escudería de Woking ha afirmado que para él, es un desafío a nivel aerodinámico: “En cuanto a la aerodinámica, no hay dudas que existe un desafío allí para lidiar desde la primera práctica y luego hay que ver la oportunidad y explorar», afirmaba Prodromou.

Prodromou pero, es consciente de las limitaciones de trabajo en el Halo: «Es algo que abre algunos caminos que son interesantes de ver. Estoy seguro que habrá una variedad de soluciones allí afuera. Lo que se puede hacer es bastante limitado, tenemos cierto permiso con la forma básica, pero hay una oportunidad allí en relación a la aerodinámica».

Marcó también la pauta de trabajo a seguir y afirmó que todos los equipos acabarán encontrando soluciones muy iguales: «Todo el mundo enfrentará desafíos sobre cómo afecta el flujo de aire hacia el motor, cómo afecta el flujo hacia ciertos conductos de refrigeración que los equipos tienen en esa área, incluidos nosotros, y cómo afecta el flujo hacia el alerón trasero. Pero también, por el otro lado, hay oportunidades allí. Yo le daría media temporada y uno imagina que todo el mundo lo habrá resuelto de manera similar. Esa es mi suposición», finalizaba Prodromou.

Foto: Lat Images