Después de unos días de margen, todos hemos asimilado que Jorge Lorenzo será el nuevo compañero de equipo de Marc Márquez. Muchos aficionados creen que será un festival de Honda; donde la emoción estará asegurada hasta el último segundo de la última carrera del mundial, Valencia.

Otros en cambio, opinan que el box de Honda será un garaje lleno de disputas y luchas de egos; ya que dos ambiciosos y fuertes campeones del mundo competirán entre ellos para ser el mejor de la parrilla. Márquez, con un alto nivel de competitividad, compartirá colores con uno de los pilotos más estrictos y exigentes de la categoría reina.

No obstante, Honda por otra parte tendrá en sus filas dos pilotos que, en su estilo de pilotaje, poco tienen en común. La experiencia y los años, dicen, que son un grado de ventaja muy importante en el motociclismo. Aún así hay que tener en cuenta que las ganas y la sangre fría de Márquez hacen que el piloto de Cervera sea la excepción que confirma la regla.

Juan “Juanito” Llansà junto a la pizarra de Lorenzo. | Fuente: El Periódico

 

Una de las primeras diferencias entre ambos pilotos es la pizarra que el equipo muestra una vez están en pista. En el caso de Lorenzo, sus dibujos se han hecho muy virales. Cuando el equipo le muestra el martillo, significa que el mallorquín debe ser constante y duro. De esta forma, el pentacampeón del mundo ha de ser rápido y no bajar el ritmo que, en ese caso, el español esté marcando.

En otras ocasiones, el equipo muestra una tarrina de mantequilla. En este caso, el equipo le indica al piloto que debe ser fino y suave en su pilotaje; a la vez que constante. Explicaba el propio piloto que estas asignaciones no son sin motivo. Jorge Lorenzo se fijaba en su padre, Chicho Lorenzo, cuando en el taller daba golpes duros, constantes y perseverantes con el martillo. Por otra parte, la referencia de su pilotaje responde a la mantequilla tal y como su madre, María Guerrero, la aplicaba en las tostadas cuando era pequeño.

Martillo y Mantequilla en la pizarra de Lorenzo. | Fuente: minidrivers

 

Entre los dibujos de Lorenzo también se puede apreciar un triciclo que siempre va acompañado de un nombre. Este aviso responde a que el piloto que le sigue está muy enganchado a el. O por ejemplo, un símbolo de advertencia que responde al significado connotativo que todos conocemos. Por el contrario, Márquez no tiene ningún símbolo que le indique, igual que el malllorquín, nada en pista.

En relación a los estilos de pilotaje, como comentábamos anteriormente, poco tienen que ver. El más evidente sin duda, es la entrada en curva de cada piloto. Márquez, gracias a la práctica constante del Dirt Track, sabe entrar derrapando de manera perfecta. Esta técnica le permite ganar velocidad en la curva; ya que la frenada no es tan estática. En cambio Jorge Lorenzo, no derrapa. Por lo tanto, la configuración del control de tracción de ambos pilotos es muy diferente.

Anque ambos pilotos son muy fuertes, competitivos y explosivos Márquez es, actualmente, el más agresivo de los dos. Y una clara evidencia es la entrada y adelantamientos en las curvas; donde Márquez no duda ni un solo segundo en entrar si ve un hueco libre. Y por eso mismo precisamente, muchas veces el de Cervera ha sido acusado de inconsciente por poner en peligro incluso la integridad de otros pilotos. Por otra parte, Lorenzo es un piloto muy técnico. Siempre intenta salir primero, delante, para marcar el ritmo. Si a mitad de carrera el espartano se encuentra con buen feeling, es indestructible. Por lo contrario, el 99 de MotoGP se desmotiva; hecho que hace que cada adelantamiento sea un golpe.

A veces el perfeccionismo del mallorquín le juega malas pasadas. Necesita tenerlo todo en perfecto estado y, si una pieza no está como le gustaría o hay algo que considera que no funciona, los resultados no son buenos. En cambio Márquez, en ese aspecto, es un poco más flexible. Intenta ser un piloto que se adapta a todo lo posible, aunque a veces no lo consiga. Márquez intenta y vuelve a probar las piezas que, en primer momento, le sean difíciles. Lorenzo no da segundas oportunidades.

Aunque aparentemente nadie piense, o muy poca gente, en ella la mente es muy importante en este deporte. Actualmente vemos la importancia que tiene este factor para ambos pilotos. En el caso de Lorenzo por ejemplo, su fracaso con Ducati le lleva a ser un piloto frustrado por el poco feeling con la escudería italiana. El mallorquín depende mucho de su estado de ánimo. Y así lo ha demostrado varias veces teniendo de referencia su etapa en Yamaha. Cuando las cosas le iban bien e incluso el mismo estaba motivado, era un piloto imparable. Y así nacieron sus tres títulos mundiales de MotoGP. En cambio Márquez parece estar viviendo uno de los mejores momentos de su vida.

En conclusión, son pilotos muy distintos que se pueden llegar a complementar entre ellos. Las virtudes de estos dos campeones son muy distintas, por lo que Honda podrá complementar cada carencia con la ayuda del compañero para constituir el perfecto dream team.

Veremos como termina la temporada 2018 y como se presenta la 2019. Lo que está claro es que la diversión y el espectáculo estarán servidos cada domingo de gran premio, porqué es muy probable que Honda tenga, por fin, el mejor duo de su historia en MotoGP.