El pasado fin de semana se celebró el Gran Premio de China en el circuito de Shangai, el segundo de este mundial 2017. Sin tiempo para descansar, mientras los pilotos ya están en Bahréin para disputar la que será la tercera carrera de la temporada, repasamos cuáles fueron los hechos más destacados de la carrera de China.

La carrera, una vez más, fue emocionante debido a diferentes factores que bien podrían ser considerados como externos con respecto a la dinámica pura de las carreras: que no son otra cosa que los adelantamientos. De esta manera fue como nos quedamos sin ver un duelo directo entre Sebastian Vettel y Lewis Hamilton, aparentemente los dos candidatos al título de este año. Y, de esta manera nos quedamos sin ver también cuál es el potencial real del Ferrari del alemán, ya que quedó a poco más de seis segundos del británico, pese a tener varios momentos de mala suerte. ¿Cuáles fueron? Pues la parada inútil para poner neumáticos de seco cuando poco después Giovinazzi provocó un safety car, tener como compañero a un Raikkonen que ya no tiene ganas ni de avanzar un Red Bull en horas bajas… Pero el no haber tenido estos problemas tampoco sería el equivalente de una victoria segura, ya que a estas alturas nadie sabe si Hamilton estaba paseando o estaba empujando. Creo que ni en su equipo lo saben…

Quien sí está tirando con todas sus fuerzas es Carlos Sainz. El madrileño hizo otra gran actuación, que le deja séptimo del mundial, y como dice todo el mundo: el primero de los mortales. No sólo se trata de tener ritmo, buena suerte y cierto ingenio, sino que también hace falta “tener huevos”. Es lo que se precisa para ser el único de los “22 mejores pilotos del mundo” que opta por neumáticos de seco con la pista medio mojada.

Delante del piloto más valiente del GP de China quedaron los tres pilotos que se están viendo eclipsados ​​por sus respectivos compañeros de equipo. Sería interesante ver qué hubieran hecho Ricciardo, Raikkonen y Bottas si hubieran llevado el monoplaza de Sainz. El australiano tuvo unas vueltas muy malas que provocaron un tapón como los del Alonso. El finlandés fue una vez más un negado al volante, sin ningún tipo de chispa ni pasión. Y Bottas quizás es el que más se salva, ya que su posición retrasada fue culpa de una mala parada en boxes. Sin embargo, ninguno de los tres parece que, a priori, puedan competir por un mundial que el coche se merece.

Las demás posiciones de puntos no importan tanto, o eso es lo que deben pensar los nuevos encargados de la realización televisiva de la F1, ya que rara vez se vio en pantalla un monoplaza que no fuera un Mercedes, un Red Bull, o un Ferrari. De todos modos hay que destacar el resurgimiento de un Magnussen que puntuó por primera vez con el Haas, un monoplaza que sigue siendo más irregular que la fiabilidad del McLaren; y la consolidación como equipo dispuesto a puntuar en todas las carreras de Force India. La sensación de impotencia al ver cómo Raikkonen y Bottas superaron a Sainz sin hacer ningún tipo de esfuerzo es la misma que cuando ves como Fernando Alonso abandona tras un problema mecánico por segunda vez esta temporada (de dos posibles) después que situara su MCL32 en zona de puntos desde la primera vuelta.

Como he dicho al principio del artículo, no hay tiempo para parar, y este fin de semana ya podremos disfrutar de la tercera prueba del año. ¿Mejorará su fiabilidad el McLaren? ¿Veremos un primer duelo de tú a tú entre Vettel y Hamilton? ¿Seguirá Sainz con su racha de buenas actuaciones?

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