Lewis Hamilton se ha convertido en tetracampeón del mundo de F1, el quinto en conseguirlo. Además, es también el piloto británico con más títulos de la historia superando al legendario Jackie Stewart. Y es que hoy en día ya podemos decir que Lewis es una leyenda viva.

Curiosamente, Hamilton se proclamó campeón del mundo terminando el GP de México doblado. Es el tercer piloto de la historia en hacerlo. No es que sea un objetivo para los pilotos, pero es curioso de saber. Seguro que al británico le habría gustado más ganar el mundial desde el escalón más alto del podio. Así lo demostró en la salida cuando, tras tirar la calculadora por cockpit, intentó adelantar a Sebastian Vettel y Max Verstappen por fuera de la curva en una maniobra impropia de alguien que se está jugando el mundial. La jugada no le salió bien, porque Vettel (sin hacerlo expresamente) pinchó la rueda trasera izquierda del británico con su alerón. Hamilton tuvo que entrar a box. Y lo acompañó el mismo alemán, quien destrozó su alerón primero contra Verstappen y después, como he dicho, contra el británico. Ciertamente, fue cosa del karma que Vettel no saliera impune de su impaciencia porque, sino, no estaríamos hablando todavía de un Hamilton tetracampeón. De todos modos, el británico ha sido mejor en esta parte final de la temporada y el equipo también ha acompañado tanto en el coche como en el acierto en las estrategias. Así que lo único que podría haber hecho Vettel es alargar la agonía de su esperanza para ganar el mundial de este año.

A quien todavía le falta mucho para poder pensar en ser campeón es Valteri Bottas. Después de tener la oportunidad de quedarse segundo, con Vettel y Hamilton fuera de combate, esperaba más del finlandés. Un gesto para reivindicarse, para dejar claro que él también quiere ser un actor principal en los futuros mundiales. Desgraciadamente para él no fue así. En todo momento tuvo un ritmo inferior al de Verstappen y nunca supuso ninguna amenaza para el holandés. Max, en cambio, sí me inspira más confianza de cara al futuro. La agresividad y la ambición que ya tiene, junto con un coche más competitivo y fiable, podrían presentarlo como un serio candidato al título del próximo año.

Las estrategias que parecía que no serían relevantes en el circuito de los Hermanos Rodríguez acabaron posibilitaron, con la ayuda de un virtual safety-car que se produjo, la subida o caída de los pilotos que completaron el top 10. Es el caso del pobre Esteban Ocon, quien lleva persiguiendo su primer podio desde hace unas cuantas carreras. El francés se ha consolidado ya como el piloto más rápido y eficiente después de los pilotos de Mercedes, Ferrari y Red Bull, pero la mala suerte le quita siempre el caramelo que tanto desea. Esta vez fue el virtual safety-car lo que le perjudicó, ya que permitió que Raikkonen lo superara, quien por cierto terminó subiendo al tercer escalón. Otro beneficiado del virtual safety-car fue Lance Stroll. Terminó sexto en una carrera donde dentro del top 10 ni se le había invitado ni se le esperaba. Pero si algo ha dejado claro el canadiense en su primera temporada en F1 es que es oportunista como nadie. Y recordad que han habido campeones del mundo oportunistas…

Las dos carreras que quedan de este año servirán, además de para ver una carrera de F1 que siempre está bien, para decidir el segundo puesto del mundial: disputado entre Vettel y Bottas. También Verstappen podría atrapar a Raikkonen en la lucha por el quinto lugar. Y, por si a alguien le interesa, son sólo seis los puntos que separan a Toro Rosso, Renault y Haas en la lucha por ser el sexto equipo en el mundial de constructores.

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