Desgraciadamente, parte de la afición del motociclismo ha traspasado la frontera entre la competitividad sana y el odio más irracional. Este ha sido el caso de una nueva imagen viral en pocos segundos. Cerca del Autódromo de Mugello ha aparecido una “tumba” donde, simbólicamente, Marc Márquez acabaría enterrado.

Las redes sociales no han tardado en montar revuelo a partir de esta imagen, especialmente los fans de Márquez, quienes han salido en defensa del joven piloto lamentando la poca competitividad y la falta de saber perder de los tifosi.

Esta es una acción más a todo lo que se lleva viviendo desde el fatídico incidente Rossi – Márquez en Malasia, 2015. Unos periodistas italianos se colaron en casa del piloto, en Cervera, donde la cosa acabó con insultos y agresiones al piloto y a su familia. Ambos periodistas, pertenecientes al polémico programa “Le lene” (Las Hienas) fueron arrestados por los Mossos d’Escuadra. El piloto de Honda interpuso una demanda por “agresión e insultos humillantes”.

Otro caso donde el catalán, indirectamente, era protagonista ocurrió hace dos años. Aunque en 2016 las críticas se repartían con Jorge Lorenzo, los aficionados más radicales de Valentino Rossi la volvieron a tomar con Márquez. Esta vez, ahorcando y prendiendo fuego a un muñeco que simulaba ser el cuatro veces campeón del mundo de MotoGP. En el vídeo se aprecia como los aficionados, una vez arde el muñeco, lo celebran.

Ni el piloto de Honda, ni el equipo, ni su familia ni el propio Valentino Rossi se han pronunciado todavía a cerca de este nuevo caso de odio hacia el catalán. Evidentemente todos sabíamos que Márquez llegaría a Mugello en el punto de mira, sobretodo teniendo en cuenta que el incidente durante el Gran Premio de Argentina encendió aún más si cabe la llama. En 2016, tanto Lorenzo como Márquez tuvieron que abandonar el trazado italiano con escoltas y ambos fueron testigos de insultos, gritos y pitadas durante la celebración del Gran Premio.

Un caso más de odio hacia Márquez; que deberá trabajar en un extra de motivación en este gran premio ya que, como se sabe, la afición italiana no se lo pondrá nada fácil.