Fernando Alonso realizó ayer su primera prueba IndyCar en el circuito de Barber Motorsports Park en Alabama. Este primer test servirá para que el asturiano decida si se acaba quedando con IndyCar o con WEC para la próxima temporada.

Después de la desastrosa carrera en el GP de Italia en Monza el domingo, donde se vio obligado a retirarse a las primeras de cambio debido a un problema eléctrico, Alonso voló dirección Alabama en los Estados Unidos para su test privado de IndyCar en el circuito de Barber.

Zak Brown confirmó el pasado fin de semana que el asturiano haría dichos test, pero ya comentó que sería unas pruebas privadas sin ningún medio invitado. No obstante, los organizadores han filtrado imagenes de Alonso sobre el monoplaza.

El español se subió de nuevo al McLaren Andretti Honda, el mismo monoplaza que ya pilotó en las 500 Millas de Indianapolis de 2017 cuando se vio obligado a retirarse por problemas mecánicos tras una sólida carrera que llegó a liderar.

El monoplaza que llevaba Alonso ayer era tan sencillo como que tan solo vestía el color verde y azul y unas pegatinas del equipo, del proveedor de neumáticos y de la IndyCar. Alonso también uso un casco simple con la única serigrafia de Kimoa.

Fue un buen día, un día divertido“, dijo después de los test. “Me encanta probar monoplazas nuevos y probar el de Indy en un circuito como Barber es algo especial. He tenido la suerte de probarlo en condiciones húmedas, en condiciones intermedias y en condiciones secas [hoy]”.

“Entonces, en general, tuve una buena sensación en cada tipo de condición. El clima era bueno para nosotros hoy, un poco de viento por la tarde pero en general un día positivo. Probablemente mi instinto me dirá el rumbo del camino [es lo que prefiero] porque es a lo que he estado acostumbrado toda mi vida“.

“Pero la Indy 500 fue una experiencia increíble, así que 50/50. Creo que me encanta el manejo del monoplaza en un circuito de carretera, pero me encanta la forma en que compites en óvalos, haciendo la ‘Qualy’ gestionando el tráfico y todas las maniobras de adelantamiento, creo que son un poco fáciles en los óvalos, por lo que en términos de seguimiento acción, me encantaron las Indy 500″.

Alonso siente la llamada de la IndyCar y aunque tenga un asiento asegurado en Toyota en el WEC con un coche más que ganador, la competición americana parece tener algo que llama la atención especialmente al asturiano.